Los diseñadores de interiores han identificado seis combinaciones de colores que pueden hacer que una habitación parezca anticuada o poco atractiva rápidamente. Si bien las opciones de colores atrevidos pueden ser efectivas, algunas combinaciones fracasan constantemente y carecen de calidez, profundidad o atemporalidad. Esto es lo que se debe evitar y qué utilizar en su lugar.
Blanco y negro: un clásico arriesgado
El blanco y negro es un elemento básico en el diseño, pero el uso excesivo puede crear un espacio frío y visualmente plano. La diseñadora Audrey Scheck advierte que demasiado blanco y negro puede resultar duro, especialmente en interiores minimalistas. La clave es el equilibrio: incorpora neutros suaves y tonos cálidos para evitar una apariencia estéril.
Gris y blanco: estéril sin contraste
El gris y el blanco, como el blanco y el negro, pueden fracasar si no se ejecutan con cuidado. Scheck señala que sin contraste ni calidez, esta combinación puede hacer que una habitación parezca aburrida y sin vida. ¿La solución? Adopte neutros más intensos y cálidos en lugar de depender únicamente de los grises fríos.
Marrón y Rojo: Combinaciones arrolladoras
Combinar marrón y rojo es otro movimiento arriesgado. Ambos son colores dominantes que pueden abrumar fácilmente un espacio cuando se usan juntos en gran medida. Scheck sugiere usar uno a la vez: rojo como color de acento y marrón con tonos más suaves y apagados.
Gris y amarillo: una tendencia anticuada
La diseñadora Michelle Gage identifica el gris y el amarillo como una combinación particularmente anticuada. “Se siente muy en 2014”, dice, enfatizando la importancia de evitar tendencias que griten una era específica. La atemporalidad es la clave: elige colores que no pasen de moda al instante.
Rosa y gris/negro: demasiado literal y juvenil
La consultora de color Katie Webster señala el rosa y el gris como una combinación que tuvo su momento a principios de la década de 2010 pero que ahora se siente “demasiado literal y juvenil”. El rosa y el negro son igualmente anticuados y evocan la estética de una habitación para adolescentes de mediados de la década de 2000. Ambas parejas han pasado su mejor momento, por lo que es mejor seguir adelante.
La comida para llevar
Evitar estas combinaciones de colores no significa sacrificar el estilo. La clave es el equilibrio, la calidez y la atemporalidad. Los diseñadores sugieren centrarse en neutrales más ricos, acentos estratégicos y evitar tendencias que parezcan demasiado ligadas a un momento específico. El objetivo es crear un espacio que resulte atractivo y visualmente atractivo, no estancado en el pasado.
































