Muchas personas tienen dificultades para elegir la configuración de lavado adecuada, lo que puede dañar la ropa con ciclos inadecuados. La diferencia clave entre “lavado a mano” y “delicado” radica en el nivel de agitación: la agresividad con la que la máquina mueve la ropa durante el lavado. Comprender esta distinción puede evitar que sus prendas favoritas se desgasten innecesariamente.
La diferencia fundamental: agitación
La experta en lavandería Bree Uebergang explica que el ciclo de “lavado a mano” minimiza la fricción al utilizar una agitación muy suave y más agua, simulando una experiencia de lavado de manos. El agitador, elemento central en la mayoría de las máquinas, se utiliza mínimamente. Por el contrario, el ciclo “delicado” todavía utiliza agitación, pero de una manera más controlada, a menudo combinada con una velocidad de centrifugado más lenta.
Esto es importante porque la agitación excesiva descompone las fibras, especialmente en telas delicadas. El ciclo de lavado a mano está diseñado para reducir este daño.
Cuándo elegir el lavado a mano
Uebergang recomienda el ciclo “lavado a mano” para:
- Tejidos de punto: Estas prendas son propensas a estirarse y requieren una fricción mínima.
- Encaje: Los materiales delicados se enganchan o rasgan fácilmente con un manejo brusco.
- Mezclas de seda: Las fibras de seda se debilitan con una agitación fuerte.
- Cualquier cosa etiquetada como “solo lavado a mano”: Si en realidad no vas a lavar a mano, el ciclo a máquina es la siguiente mejor opción.
Importante: Evite sobrecargar la máquina. Los ciclos suaves necesitan espacio para que las prendas se muevan libremente. Utilice agua fría, detergente suave y una velocidad de centrifugado baja para obtener resultados óptimos.
Cuándo elegir delicado
El ciclo “delicado” es ideal para:
- Lencería: Los tejidos finos y los cierres delicados necesitan un enfoque más suave.
- Sintéticos ligeros: Estos materiales no requieren la misma limpieza intensa que los artículos más pesados.
- Algodones finos: Evite que se encoja y se estire con un lavado controlado.
Al igual que con el lavado a mano, use agua fría y un ciclo de centrifugado reducido. La velocidad del centrifugado es crucial: incluso un lavado suave puede dañar las telas con un centrifugado agresivo. También es mejor evitar el suavizante de telas, ya que puede debilitar los materiales delicados con el tiempo.
Cuándo omitir la máquina por completo
Es mejor dejar algunos artículos en manos de una limpieza profesional. Las telas delicadas como la cachemira, la lana o la ropa con muchos adornos pueden arruinarse si se lavan en la máquina. Para estos, la limpieza en seco sigue siendo la opción más segura.
En última instancia, elegir el ciclo correcto se reduce a comprender la sensibilidad de la tela. La agitación suave y las velocidades de centrifugado controladas son clave para preservar las prendas delicadas.
