Mantener un calentador de agua no se trata solo de garantizar duchas calientes; es fundamental para la eficiencia, la longevidad y la prevención de fallas costosas. La mayoría de los propietarios no se dan cuenta de que la acumulación de sedimentos (un subproducto natural del calentamiento del agua) puede afectar gravemente el rendimiento y la vida útil.
La importancia del lavado regular
Con el tiempo, minerales como el calcio y el magnesio se depositan en el fondo del tanque del calentador de agua. Este sedimento actúa como aislante, lo que obliga al calentador a trabajar más y consumir más energía. Más importante aún, puede causar corrosión, provocando fugas y fallas prematuras del tanque. Según el técnico de plomería Josh Mitchell, descuidar este mantenimiento puede acortar la vida útil de un calentador de agua en años.
La recomendación general es drenar y enjuagar el tanque cada 6 a 12 meses. Sin embargo, la frecuencia depende de la dureza del agua. Si vive en una zona con agua dura (alto contenido de minerales), lo ideal es lavar el agua cada seis meses. Los calentadores de agua más antiguos también se benefician de una atención más frecuente.
Cuatro señales de que su calentador de agua necesita ser lavado
Ignorar el mantenimiento puede provocar problemas notables. Esté atento a estos indicadores:
- Mestosos olores: Las bacterias pueden prosperar en el agua estancada y provocar olores desagradables. Aumentar la temperatura del agua brevemente (a 140 °F durante 8 horas) puede matar las bacterias, pero es esencial enjuagar después.
- Agua tibia: Los sedimentos que aíslan los elementos calefactores impiden un calentamiento eficiente. El lavado elimina la barrera.
- Ruidos extraños: Los ruidos sordos o estallidos suelen ser sedimentos atrapados bajo el agua, que hierven a medida que se forman bolsas de vapor. El lavado elimina esto.
- Agua oxidada: El agua de color óxido indica corrosión. Es necesario lavar, pero es posible que también sea necesario reemplazar la varilla del ánodo para evitar daños mayores.
Cómo drenar su calentador de agua: una guía paso a paso
La descarga de un calentador de agua lleva tiempo (varias horas), así que planifique en consecuencia. Aquí está el proceso:
- Apague la energía/gas: Apague la electricidad en el disyuntor o en la válvula de suministro de gas.
- Cierre la entrada de agua fría: Ubique y cierre la válvula en la parte superior del calentador.
- Conecte la manguera y el drenaje: Conecte una manguera de jardín a la válvula de drenaje en la parte inferior y diríjala a un drenaje.
- Alivie la presión: Abra un grifo de agua caliente para permitir que entre aire y evitar la acumulación de vacío.
- Drenaje y lavado: Abra la válvula de drenaje y deje que el tanque se vacíe. Luego, abra brevemente la entrada de agua fría para eliminar el sedimento restante. Cierre la válvula de drenaje.
- Rellenar y reiniciar: Deje que el tanque se rellene por completo antes de restaurar la energía o el gas.
Precaución: Nunca vuelva a encender el calentador antes de que esté lleno; esto puede quemar el elemento calefactor.
Las consecuencias de la negligencia
No mantener su calentador de agua no es sólo un inconveniente; es un riesgo financiero. La acumulación de sedimentos genera ineficiencia, facturas de energía más altas y, eventualmente, fallas en el tanque. Según Mitchell, el drenaje regular puede prolongar la vida útil de su calentador entre 3 y 5 años.
El tiempo importa
Si bien puede descargar el calentador de agua en cualquier momento, la primavera o el otoño son óptimos. Estas estaciones ofrecen un uso moderado de agua, evitando la demanda máxima durante el invierno o el verano, cuando el agua caliente es más crítica.
En conclusión: Mantener su calentador de agua mediante descargas periódicas no es sólo una cuestión de conveniencia; se trata de proteger su inversión, ahorrar dinero y garantizar un suministro confiable de agua caliente. Ignorar esta sencilla tarea puede provocar reparaciones costosas o reemplazos prematuros.































