Compostaje de invierno: evite estos errores para salvar su jardín

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Compostaje de invierno: evite estos errores para salvar su jardín

El compostaje durante los meses más fríos requiere más precaución. A diferencia de las estaciones más cálidas, el compostaje invernal lucha con una descomposición lenta, mayores riesgos de plagas y la posibilidad de introducir contaminantes dañinos en el suelo de su jardín. El mayor error que cometen los jardineros es agregar materiales que no se descomponen adecuadamente, lo que genera abono inutilizable y posibles daños a los cultivos el próximo año.

Por qué el compostaje en invierno es diferente

Las temperaturas frías reducen drásticamente la actividad microbiana, el motor de la descomposición. Las pilas más pequeñas pueden congelarse, mientras que las más grandes se descomponen a paso de tortuga. El núcleo puede permanecer lo suficientemente caliente para funcionar, pero girar la pila no es práctico: perderá calor valioso.

Esta lenta descomposición crea dos problemas importantes:

  • Atracción de plagas: Los restos de comida que no se han descompuesto permanecen más tiempo, lo que atrae a roedores e insectos.
  • Supervivencia de patógenos: Un calor insuficiente significa que las semillas de malezas y las enfermedades de las plantas sobreviven, lo que podría volver a infectar su jardín.

Además, encontrar suficientes materiales “marrones” (hojas secas, pasto) puede ser complicado en invierno, lo que lleva a una sobrecarga “verde” desequilibrada (restos de comida). Esto provoca malos olores, pérdida de nutrientes y ralentiza aún más la descomposición.

El peor error de compostaje en invierno: desechos animales

Lo más dañino que puede agregar a una pila de abono de invierno es estiércol animal o ropa de cama contaminada. Si bien parece una fuente de fertilizante fácilmente disponible, las bajas temperaturas del invierno no matan los patógenos, parásitos y bacterias (como E. coli ) que contiene. Estos contaminantes permanecen activos y plantean riesgos para el suelo, las plantas y la salud humana.

Se requiere calor alto (130°F–160°F) para destruir los huevos de insectos y los microbios dañinos. Sin él, las plagas como los escarabajos verdes de junio pueden prosperar y causar años de problemas en el jardín. Los desechos animales también atraen moscas, escarabajos y cucarachas, los cuales se multiplican en el abono frío y de descomposición lenta.

Cuidado con los materiales vegetales tratados

Los recortes de paja, heno o pasto sueltos de granjas o comunidades pueden estar contaminados con herbicidas persistentes. Algunos tratamientos de pasto pasan ilesos por el ganado pero se concentran en sus desechos. Estos químicos no se descomponen en el abono frío y pueden devastar plantas sensibles como tomates, pimientos y frijoles.

  • Culpables comunes: Esté atento a clopiralida, aminopiralida y picloram, herbicidas que causan distorsión de las plantas, retraso del crecimiento e incluso la muerte.

Otros materiales a evitar

Si bien los desechos animales y los materiales tratados son los mayores peligros, otros elementos retardan la descomposición y crean problemas:

  • Piezas grandes: Las cáscaras de huevo, las cáscaras de cítricos y el papel se descomponen más rápido al triturarse.
  • Exceso de humedad: Provoca malos olores y una textura deficiente.
  • Proporciones desequilibradas: Mantenga una proporción de verde a marrón de 1:4.

Conclusión

El compostaje de invierno puede ser productivo si se hace con cuidado. Evite los desechos animales, los materiales vegetales tratados y las pilas desequilibradas. Limítese a los verdes y marrones básicos y espere temperaturas más cálidas antes de voltear el abono. Proteger su abono ahora garantizará un jardín saludable el próximo año.