Los propietarios de viviendas a menudo enfrentan disputas por los árboles que crecen a través de los límites de la propiedad. Es un problema común, especialmente cuando los límites no están claramente marcados con vallas o setos. Si bien usted tiene legalmente derecho a podar las ramas que cruzan hacia su propiedad, hacerlo requiere una consideración cuidadosa para evitar problemas legales y mantener buenas relaciones de vecindad.
Su derecho legal a recortar
En todos los estados, está legalmente permitido podar las ramas del árbol de un vecino que se extienden hasta su propiedad. Sin embargo, este derecho viene con condiciones. Debe permanecer completamente en su propiedad mientras poda, y no puede dañar el árbol más allá de la parte que sobresale. Invadir o causar daño excesivo podría tener repercusiones legales.
Por qué la comunicación es clave
Antes de actuar, lo mejor es informar a su vecino de sus intenciones. Según Mark Chisholm, experto en árboles con licencia de Nueva Jersey, “comunicarse antes de realizar cualquier trabajo ayuda a mantener buenas relaciones de vecindad”. Una simple conversación puede evitar malentendidos y potencialmente conducir a una solución colaborativa. Su vecino podría incluso ofrecerse a encargarse él mismo del recorte, especialmente si el problema es importante.
Encontrar la línea de su propiedad
Antes de recortar, confirme exactamente dónde se encuentran los límites de su propiedad. Aquí hay tres formas de hacerlo:
- Pines de encuesta: Busque estacas de metal que marquen las esquinas de la propiedad. Un detector de metales puede ayudar a localizarlos si están enterrados.
- Escritura de propiedad: Consulte su escritura para conocer las descripciones oficiales de los límites.
- Registros públicos/Mapas: Consulte los registros de la ciudad o herramientas en línea como Google Maps para conocer los límites de propiedad.
Cuándo llamar a un profesional
Algunos trabajos de recorte son demasiado peligrosos para los intentos de bricolaje. Si las ramas son altas o el árbol es grande, lo mejor es contratar a un arbolista profesional. Una poda inadecuada puede dañar el árbol y exponerlo a responsabilidad.
Protegiendo la salud del árbol
El recorte crea heridas que podrían introducir enfermedades. Si bien la mayoría de los árboles se recuperan, los daños importantes podrían dar lugar a responsabilidad legal. Consultar a un arbolista de antemano puede mitigar los riesgos. En caso de duda, a menudo es mejor evitar recortar a menos que sea absolutamente necesario.
Reglas de recorte: mantenerse dentro de la línea
Sólo recorte las ramas que crucen el límite de su propiedad. Por ejemplo, si solo 3 pies de una rama de 10 pies sobresalen de su jardín, recorte solo esos 3 pies. Superar este límite podría considerarse una infracción.
Sea proactivo
La mejor solución suele ser la preventiva. Poda tus propios árboles con regularidad para evitar ramas que sobresalgan. Esto demuestra consideración y evita conflictos con el prójimo.
Podar el árbol de un vecino es su derecho legal, pero es una cuestión de cortesía y responsabilidad. Priorice siempre la comunicación y asegúrese de mantenerse dentro de los límites de la ley.
Este enfoque evita problemas legales y al mismo tiempo mantiene una relación amistosa con quienes lo rodean.

































